Soy Moli El Molar y hoy, con mucho respeto, os comparto la historia de Liz. Me parece importante porque demuestra que cuidar la sonrisa no debería depender de poder salir de casa.
Agorafobia dentista en casa: el punto de partida de Eli
Eli convive con agorafobia desde hace más de 25 años. Apenas puede desplazarse fuera de su urbanización.
Durante mucho tiempo evitó ir al dentista, arrastrando esa idea tan extendida de que «el dentista es caro y duele».
El primer paso, a su ritmo
Antes de decidirse, Eli se informó con calma: revisó opiniones y servicios, tomó su tiempo. Y dio el paso. Lo que más valora es cómo la atendieron: desde la comprensión de su enfermedad, con cariño, respetando sus tiempos y sus momentos de ansiedad.
La lección que nos deja
Hubo visitas en las que no se pudo avanzar como estaba previsto, y no pasó nada. Lo importante es que, juntos, le ganaron el pulso a la prevención bucodental. La atención a domicilio no es solo comodidad: para muchas personas es la única puerta a una boca sana.
Tu situación personal nunca es un obstáculo. Si el miedo te frena, vamos a tu ritmo, en tu espacio.
Moli