¡Ay! Soy Moli El Molar y hoy hablo de ese pinchazo que te hace cerrar los ojos: la sensibilidad dental. Tranqui, no
es para entrar en pánico, pero sí conviene atenderlo.
Por qué duele?
El diente tiene una capa protectora, el esmalte, y por dentro miles de pequeños canales que conectan con el nervio.
Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae, esos canales quedan expuestos. El frío, el calor, lo dulce o lo ácido llegan directos al nervio. Resultado: pinchazo.
Las causas más frecuentes
- Cepillado demasiado fuerte o con cerdas duras.
- Retracción de encías por la edad o la periodontitis.
- Bruxismo: apretar los dientes desgasta el esmalte.
- Alimentos y bebidas muy ácidos.
Cómo calmarlo
Empieza por una pasta específica para dientes sensibles: usada a diario, va sellando esos canales. Cambia a un cepillo suave y cepilla sin presión. Modera lo ácido. Y, sobre todo, deja que un profesional valore la causa: a veces detrás hay una caries o una encía que necesita atención.
La sensibilidad tiene solución, pero no se va sola. Si el pinchazo es tu compañero habitual, pongamos remedio.
Moli