Hola, soy Moli El Molar y hoy, con la capa puesta y mucho respeto, os hablo de un proyecto que me llena de orgullo: llevar la odontología a los centros penitenciarios. Porque el derecho a la salud no entiende de rejas.
Odontología en centros penitenciarios: salud para todos, sin excepción
La salud bucodental es un derecho de cualquier persona, también de quien cumple condena. Llevar atención dental a prisión reduce el dolor, previene enfermedades y respeta esa dignidad básica.
Llegar donde casi nadie llega
Atender en un entorno tan exigente requiere coordinación, protocolos y profesionales preparados. CESEA lleva la consulta también allí, con los mismos estándares de calidad.
Salud que también ayuda a reinsertar
Una boca sana mejora la alimentación, la autoestima y la salud general. Cuidarla es, además, una pieza del proceso de reinserción y de un sistema más justo.
Cuidar a quien casi nadie cuida es, para mí, el trabajo más importante.
Moli