El hilo dental: tu mejor aliado invisible

Inspira, espira. Soy Moli El Molar en modo zen y hoy hablamos del héroe silencioso de la higiene: el hilo dental. El cepillo es estupendo, pero no llega a todo.

Hilo dental: por qué importa tanto

Entre diente y diente hay una superficie que el cepillo simplemente no alcanza. Ahí es donde se acumulan placa y restos, y donde empiezan muchas caries y la inflamación de las encías. El hilo dental limpia justo esa zona.

Cómo usarlo, paso a paso

  • Corta unos 40 cm y enróllalo en los dedos corazón de cada mano.
  • Guíalo entre los dientes con suavidad, sin «serrar» la encía.
  • Abrázalo a cada diente en forma de C y sube y baja varias veces.
  • Usa un tramo limpio para cada espacio.

¿Y si me cuesta?

Es totalmente normal al principio. Si tienes poca destreza, hay cepillos interdentales o port-hilos que lo hacen muy sencillo. Para quien cuida de otra persona, los interdentales suelen ser la opción más cómoda. Una gama de referencia es Interprox, de Dentaid, partner de CESEA Dental, con cepillos de distintos tamaños (PHD) para que el dentista o la higienista te indique el que encaja en tu espacio interdental sin forzarlo.

Un minuto al día, idealmente antes de dormir. Tus encías te lo van a agradecer en silencio.

Moli

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