Cómo derivar a un paciente con movilidad reducida sin perderlo

Hola, soy Moli El Molar. Hoy respiro hondo y te lo cuento con calma, ideal para escuchar en audio: derivar a un paciente no es perderlo. Es cuidarlo de otra manera.

Derivar paciente movilidad reducida: el miedo que frena a muchas clínicas

Existe un temor silencioso: «si lo derivo, lo pierdo». Es comprensible, pero está del revés. Lo que de verdad pierde pacientes es el silencio: el mayor que deja de venir, no recibe noticias y acaba desatendido. Derivar bien es justo lo contrario de abandonar.

Cómo es la conversación con la familia

Todo empieza con una frase tranquila: «Como ahora le cuesta desplazarse, vamos a organizar que el dentista le visite en casa». La familia no escucha un «adiós», escucha un «seguimos cuidándole». Y esa diferencia lo cambia todo.

El proceso, paso a paso

Tu clínica, ya afiliada a DomoDental, nos traslada el caso con la información clínica relevante. Coordinamos la visita a domicilio, residencia u hospital, atendemos al paciente y te devolvemos un informe. El paciente sigue figurando como tuyo y tú decides cómo continuar el seguimiento.

La continuidad asistencial cuida de verdad

El objetivo no es repartir pacientes, es que nadie se quede sin atención por una barrera física. Tú aportas la relación y el historial; nosotros, el profesional autorizado, la tecnología y el equipo especializado que llegan hasta su casa.

Derivar con cabeza es una forma de fidelizar. Y, sobre todo, de no dejar a nadie atrás

Moli

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