Soy Moli El Molar y hoy, en modo zen, abordo una situación que muchas familias viven: cuidar la higiene bucodental de una persona con demencia. Con paciencia y técnica, es posible.
Demencia y cuidado boca: por qué se complica
El deterioro cognitivo dificulta recordar la rutina, mantener la técnica e incluso expresar el dolor. A veces aparece rechazo a la ayuda. No es falta de voluntad: es la enfermedad.
Estrategias que ayudan
- Elige el momento del día en que la persona está más tranquila.
- Crea una rutina estable: mismo lugar, mismo orden, mismas palabras.
- Cepíllate a la vez para que pueda imitarte; guía su mano con suavidad.
- Usa un cepillo suave y, si ayuda, uno eléctrico.
- Si hay rechazo, no fuerces: respira, espera y reintenta más tarde.
Vigila las señales
Revisa la boca con regularidad. Negarse a comer, tocarse la cara o estar más irritable pueden ser formas de expresar una molestia dental. Ante la duda, consulta.
Cuidar la boca en la demencia es un acto de cariño y de salud. No estás solo: hay apoyo y formación.
Moli