Soy Moli El Molar y hoy investigo una conexión importante: la que une la diabetes y la salud de tu boca. Y lo curioso es que funciona en los dos sentidos.
Diabetes y salud bucodental: de la diabetes a la boca
Cuando el azúcar en sangre está alto, las encías se vuelven más vulnerables a la infección. Las personas con diabetes tienen más riesgo de enfermedad periodontal, de boca seca y de que las heridas de la boca cicatricen más despacio.
De la boca a la diabetes
Y aquí viene lo interesante: una periodontitis no tratada puede dificultar el control de la glucosa. Es decir, las encías inflamadas reman en contra de tu diabetes. Cuidar la boca ayuda a controlar mejor el azúcar.
Qué puedes hacer
- Higiene diaria muy cuidada: cepillado e higiene interdental.
- Revisiones más frecuentes; avisa a tu dentista de que tienes diabetes.
- Vigila señales: sangrado, encías retraídas, mal aliento.
- Mantén a raya tu glucosa: tu boca también lo agradece.
Boca y diabetes van de la mano. Cuidar una es cuidar la otra.
Moli