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La soledad no deseada en personas mayores


Eva Bosch     jueves, septiembre 15th, 2022     aislamiento social, atención médica a domicilio, coronavirus, covid-19, cuidado prótesis dental, dental, dentista a domicilio, dependencia, edadismo, envejecer, maltrato a las personas mayores, personas dependientes, personas mayores, Sin categoría, soledad no deseada.

La soledad no deseada en personas mayores

El aislamiento social tiene un impacto muy perjudicial en la salud de las personas, en su calidad y esperanza de vida

 

La soledad en las personas mayores es un problema que cada vez se hace mayor

La soledad no deseada en personas mayores es uno de los retos de importancia creciente a los que se enfrentan las sociedades occidentales en este siglo XXI, y no olvidemos que aún despuntó más durante la pandemia del Covid-19. El envejecimiento de la población es una tendencia mundial: en 2020, el 21 % de la población tenía 65 años o más, frente al 16 % en 2001, lo que supone un aumento de 5 puntos porcentuales.

El envejecimiento de la población puede acentuar situaciones de soledad, pero existen otros factores sociales y estructurales que la promueve, como cambios en nuestra forma de vida, sociedades más individualistas, ritmos de vida más acelerados, crecimiento de las ciudades y la despoblación del medio rural en España. Concretamente en nuestro país son ya más dos millones de personas mayores de 65 años que viven solas en España (datos del INE, abril 2019), estas cifras suponen que casi la mitad de los 4,7 millones de personas que viven solas tienen más de 65 años.

El próximo 1 de octubre es el Día Internacional de las personas mayores, y por este motivo hemos querido concienciar un poco sobre el problema de la soledad no deseada en la tercera edad. ¿Quieres saber de qué se trata? ¡Sigue leyendo!

 

¿Qué es la soledad no deseada?

Muchas personas mayores, independientemente de su situación de convivencia, tienen sentimientos de soledad no deseada en algún momento de su vida. La soledad no deseada se da cuando la red de relaciones sociales de una persona tiene deficiencias de alguna manera. Es el sentimiento o experiencia que surge en la medida que la red de relaciones sociales de una persona es menor o menos satisfactoria de la deseada. Esto hace que una época tan bonita como la vejez se transforme en la más larga y solitaria, y que nos acerquemos a ella con cierto miedo.

 

Impacto perjudicial en la salud, calidad y esperanza de vida

La soledad va mucho más allá de sentirse solo o sola. Tiene un impacto muy perjudicial en la salud de las personas, en su calidad y esperanza de vida, que incrementan la vulnerabilidad, y la realidad socio-económica de cada persona pueden derivar en aislamiento social. El fenómeno de la soledad y su repercusión en la salud física y psicológica de las personas mayores ha sido descrito en diversos estudios, que ponen de manifiesto su influencia negativa en la calidad de vida de quien la sufre y en un aumento de la necesidad de atención sanitaria y de institucionalización.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la soledad no deseada una cuestión de salud pública, porque puede tener efectos importantes en la salud de las personas, entre otros, deterioro cognitivo, depresión, pérdida de movilidad, enfermedades cardiovasculares y mortalidad temprana. La soledad es un problema cuando genera aislamiento social (soledad y aislamiento social no son lo mismo) y sentimiento de soledad.

 

Causas de la soledad no deseada

Al envejecer, son distintos los aspectos que contribuyen a la aparición del sentimiento de soledad no deseada.

  • Pérdida de identidad. En una sociedad que da mucho valor a la posición laboral o estatus económico, la jubilación a veces implica pérdida de valor social.
  • Pérdida de autonomía. La pérdida de autonomía física es a menudo entendida como pérdida de la autonomía total y capacidad de decisión sobre el resto de aspectos de la vida, aunque no debería ser así. 
  • Pérdida de pertenencia. Relacionada con la falta de espacios para que las personas mayores participen en sociedad y lo hagan en igualdad de oportunidades. 
  • Factores demográficos. El incremento de la esperanza de vida y la falta de oportunidades de interacción intergeneracional más allá del contexto familiar. 
  • Factores culturales. Entre ellos, el edadismo [los estereotipos y prejuicios negativos sobre las personas mayores] y la discriminación por razón de edad.
  • Factores económicos. Enfermedades crónicas, problemas de movilidad y otras situaciones de deterioro de la salud se pueden ver agravadas por ayudas sociales limitadas. 

Edadismo

¿Qué es el edadismo? Es la discriminación por motivos de edad. ¿Y cómo podemos detectarlo o cómo se manifiesta?

  • Hablar con diminutivos a las personas mayores es edadismo.
  • Tapar las canas es edadismo.
  • Usar la palabra “viejo/a” como insulto es edadismo.
  • Dar por hecho cuáles son las necesidades de cada persona mayor es edadismo.
  • Quitar importancia la tristeza de las personas mayores es edadismo.
  • Dar por hecho que no entienden de los que hablamos es edadismo.
  • Negar las capacidades de aprendizaje de las personas mayores es edadismo.
  • Decir que «quejarse es cosa de viejos/as» es edadismo.
  • Negar la edad que tenemos a medida que nos hacemos mayores es edadismo.

Abordaje

Abordar la realidad de la soledad no deseada de personas mayores requiere un enfoque transversal y también de la sensibilización e implicación de la sociedad en su conjunto, tanto en la detección como en la intervención y prevención de estas situaciones. Promover la sensibilización social y la transmisión de valores de inclusión y solidaridad al conjunto de la sociedad, y la idea de apoyo mutuo e interdependencia, hoy cuidamos, mañana nos cuidan.

Para enfrentar el problema de la soledad y el aislamiento social, muchas comunidades han puesto en marcha líneas telefónicas de ayuda y planes para hacer amigos, en los que un equipo de voluntarios visita a las personas mayores.

En CSA Dental no sólo cuidamos de la salud bucodental de nuestros pacientes, sino que nos preocupamos por el estado anímico y mental de los mismos. En la pandemia sobre todo, nuestra labor se diversificó, y fuimos el punto de contacto entre los mayores y sus familiares. Pudimos ayudarles a comunicarse con ellos realizando videollamadas mediante la tableta de nuestros odontólogos, alegrándonos de poder aportar nuestro granito de arena para evitar la soledad no deseada. A día de hoy, seguimos siendo un punto fuerte de comunicación con las familias y somos ese referente que visita y cuida de los mayores, preocupándonos de su salud bucodental para que puedan sentirse bien, comer bien y disfrutar un poquito más de su vida.


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